Caza de citas

"El miedo y el odio, no un sentimiento de propósito común, unen a los guatemaltecos".
"En la cultura del miedo, sólo partidos políticos castrados pueden existir, así como sólo vegetación raquítica
puede sobrevivir en el desierto".
Piero Gleijeses
Universidad de Johns Hopkins, Estados Unidos.
"Develemos entonces el malentendido que nos está impidiendo reconocer que sociedad multicultural significa en nuestros países no sólo aceptar las diferencias étnicas, raciales o de género, significa también aceptar que en nuestras sociedades conviven hoy "indígenas" de la cultura letrada, con indígenas de la cultura oral y de la audiovisual. Y ello en su sentido más fuerte puesto que esas tres culturas configuran muy diferentes modos de ver y oír, de pensar y de sentir, de sufrir y de gozar".
José Martín-Barbero
Travesías Latinoamericanas de la Comunicación en la Cultura.

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Revista B'aqtun

Informe de Monitoreo Imprimir E-mail

Los pueblos indígenas que habitan el territorio guatemalteco participan cada vez más en la vida política del país, trabajando a favor de sus derechos políticos y culturales, y también en la búsqueda de una mayor inclusión en las políticas sociales y económicas del gobierno.

 

Para impulsar políticas públicas que respondan a las necesidades de los pueblos indígenas es indispensable hacer un diagnóstico de su situación, aprovechando la información que el mismo Estado genera. En primer lugar, es importante tener una idea realista sobre el porcentaje de población indígena del país y de la incidencia de pobreza que afecta a dicha población. En segundo lugar, debe examinarse cómo el Estado ha respondido a esa realidad a través del gasto público.

 

A partir del análisis sobre población y pobreza indígena, y sobre el presupuesto de egresos del Estado, se pueden diseñar políticas públicas para el desarrollo integral de las comunidades indígenas, especialmente de las ubicadas en áreas urbanas. Sin embargo, no basta con una reorientación de los recursos públicos. Para que el Estado guatemalteco tome en cuenta plenamente a los pueblos indígenas es necesario que se transforme a sí mismo es decir, que sus instituciones evolucionen hacia un arreglo de carácter multi-cultural que no excluya a ningún grupo étnico o cultural.

 

A continuación se presenta un breve análisis sobre las cifras oficiales que dan cuenta de la población indígena, la pobreza que padece, y el presupuesto que se le otorga para brindarle servicios públicos, como educación y salud. Con ello se espera contribuir al debate nacional sobre la reducción de la pobreza y la construcción del Estado multicultural.

 

2. Población indígena

 

En Guatemala existe un debate técnico y político sobre el porcentaje de población indígena. Los líderes del movimiento maya reivindican que los pueblos indígenas representan más de la mitad de la población total del país. Sin embargo, las cifras oficiales, respaldadas por censos de población y encuestas de hogares, indican que alrededor de un 40% de la población se considera así misma como indígena.

 

En la Encuesta sobre Condiciones de Vida (ENCOVI), realizada en el año 2000, se observa que los hogares indígenas son el 35% del total de hogares en el país, pero como son los más numerosos (5.7 personas por hogar vs. 4.9 en los hogares no indígenas), los indígenas representan entre el 40 y el 42% de la población total del país. Un dato interesante de la ENCOVI 2000 es que casi el 6% de los hogares guatemaltecos pueden definirse étnicamente como mixtos, pues están conformados por personas que se autoidentifican como indígenas y otras que se consideran a sí mismas como no indígenas.

 

No se espera que el resultado del Censo de Población 2002 sea muy distinto al de 1994 (42.8%), cuando fue la primera vez que el censo respetó el derecho de las personas a la autoidentificación con su grupo étnico. Si hay alguna diferencia, posiblemente no significativa, sea debido a la importancia que se le dio a la identidad basada en el idioma de las personas censadas, pues se preguntó: ¿A qué grupo étnico (pueblo) pertenece?, se listaron como posibles respuestas 21 grupos etnolingüísticos mayas, más las opciones: xinca, garífuna, ladino, ninguno y otro.

 

Si se dieran variaciones importantes en el resultado oficial del Censo de Población 2002, las mismas podían explicarse como consecuencia de dos fuerzas de sentido contrario. Debido ala elevada tasa global de fecundidad de las mujeres indígenas (6.2 nacidos vivos de una mujer en edad reproductiva vs. 4.6 en el caso de las no indígenas), la población indígena debería crecer más rápidamente que la no indígena. En sentido contrario, el porcentaje de población indígena podría reducirse por deficiencias propias de la metodología censal por ejemplo, es más difícil el acceso de los empadronadores a los hogares indígenas debido a que el 75% de los indígenas viven en el área rural. Además, se ha comprobado en el campo que la capacitación de los empadronadores no tuvo los resultados esperados, pues muchos de ellos no hicieron correctamente las preguntas sobre las características se las personas. La Tabla 1 presenta la evolución del porcentaje de población indígena según las cifras oficiales.

Año del Censo
Población Indígena Porcentaje de Población Indígena
1921 1,299,927 65%
1950 1,491,725 53%
1964 1,808,942 42%
1973 2,260,024 44%
1981 2,536,523 42%
1994 3,554,756 43%

 

Fuente: Adams, Richard (1996), "Un siglo de Geografía étnica: Guatemala 1893-1994, Evolución y dinámica de los sectores étnicos durante los últimos cien años".

 

3. Incidencia de la pobreza

 

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) los datos de la ENCOVI 2000 revelan que el 77% de la población indígena se encuentra en situación de pobreza, es decir, por debajo de una línea de consumo equivalente a unos Q 4,318 anuales por persona. Esta incidencia aumenta en el área rural, donde el 85% de los indígenas la padecen, mientras que en las zonas urbanas disminuye a 52%. Estos porcentajes son los más elevados respecto al resto de la población guatemalteca, como se muestra en la Gráfica 1.

 

La pobreza afecta de forma distinta a los pueblos indígenas. Por ejemplo, la incidencia de pobreza es mayor para las comunidades lingüísticas mam (88%) y qeqchí (85) que para las comunidades liguísticas k'iché (67%). El mapa etno-lingüístico del país permite observar que la ubicación geográ­fica, especialmente la distancia hacia el centro de país, y el grado de ruralidad de las comunidades podrían explicar las dife­rencias mencionadas. Al menos, la incidencia de pobreza indí­gena a nivel geográfico parece estar íntimamente ligada al grado de ruralidad de las regiones donde se ubica la población. La información disponible sugiere que vivir en el área rural limita las oportunidades de desarrollo humano, mientras que una persona que vive en el área urbana tiende a gozar de mayores oportunidades, independientemente de si es indígena o no.El INE también facilita diversos indicadores de salud, educación, y vivienda que evidencian la situación de desventaja en la que se encuentra la población indígena respecto a la no indígena, los cuales se resumen en la Tabla 2.

 

INDICADOR
Indígenas
No. Indígenas
SALUD
Incidencia de diarrea en niños menores de 6 años
35.2 28.1
Incidencia de enfermedades respiratorias en niños de 6 años 48.4 47.5
Vacunación contra la tuberculosis en niños menores de 6 años
87.5 93.3
Vacunación contra el sarampión en niños menores de 6 años
76.3 81.6
EDUCACIÓN
Alfabetismo de personas mayores de 7 años
53.6 79.7
Primaria completa
7.3 14.9
Matrícula en primaria
71.3 84.1
Repitencia en primaria
12.6 12.5
VIVIENDA
Vivienda sin acceso a agua entubada 38.1 27.0
Vivienda sin sanitario
15.1 11.9

Fuente: Elaboración propia utilizando datos del INE (2002)

 

4. Presupuesto de egresos del Estado

 

A partir del análisis sobre el presupuesto aprobado en el año 2002, cuya estructura es muy similar a la de años anteriores y a la del presupuesto del 2003, se puede hacer una serie de afirmaciones sobre la forma en que se asignan los recursos:

 

Más recursos para los menos necesitados. El presupuesto beneficia más a los departamentos con índices de desarrollo humano más elevados. Por lo tanto, los departamentos que necesitan más invesión para el desarrollo humano cuentan con menos recursos asignados.

 

El gasto público se asigna en menor proporción a la población rural. A pesar de que la pobreza se concentra en el área rural, pues cuatro de cada cinco pobres viven en el campo, el presupuesto del Estado no atiende suficientemente sus necesidades. La información disponible sobre el presupuesto asignado a cada departamento, muestra que el presupuesto per cápita disminuye a medida que aumenta el porcentaje de población rural. Por la estrecha relación que hay entre ser indígena y vivir en el área rural, son los indígenas los menos favorecidos por el gasto público. La gráfica 2 muestra la tendencia del gasto público a favor de los departamentos con menos porcentaje de población indígena.

 


 

Conclusiones

 

A la sociedad guatemalteca, en su conjunto, le es indispensable verse en el espejo de los números para reconocerse a sí misma. Al estado guatemalteco también le interesa contar con información actualizada para responder a las demandas de sus ciudadanos, y a los pueblos indígenas les es vital conocer su realidad para poder transformarla. En este sentido, es importante la cifra de población que se autoidentifica como indígena, pues el peso político de los indígenas en una sociedad multiétnica, regida por un Estado homogéneo de raíces criollas y mestizas, es determinante para impulsar su transformación hacia un Estado de carácter multinacional. Por otro lado, los indicadores sociales son imprescindibles para saber hacia dónde orientar los recursos públicos que contribuyan a disminuir la pobreza.

 

El análisis del presupuesto evidencia que el discurso político se aleja de la realidad. Si bien el discurso sobre las políticas para el gasto público evidencia la voluntad del Estado por atender a aquellos grupos en situación de desventaja, como las mujeres, la población rural y los indígenas; en términos cuantitativos, los escasos recursos para atender sus necesidades muestran que en realidad no son una prioridad para los políticos. El presupuesto de egresos otorga mínima importancia a la interculturalidad y a la equidad de género, y no toma en cuenta las brechas de desarrollo existentes entre la población rural y urbana.

 

Con aportes de: Carlos Mendoza, José Serech Sen y Jordan Rodas Andrade