Con un cinismo pausado, el creador del Instituto de Cultura Indígena Argentina y Mapuche, Juan Namuncura, destacó la ignorancia de los periodistas argentinos sobre la cuestión indígena en el país. Sin embargo, en esta entrevista para B'aqtun confió soñar en que el pueblo argentino y los pueblos nativos aprendan a conocerse. Y afirmó que los medios pueden ser ese puente entre estos "dos mundos".

Juan Namuncura
¿Cómo evalúa el tratamiento de la problemática indígena por parte de los medios?JN: Me parece que son ignorantes en el tema. Es un problema muy de acá: la ignorancia del pueblo argentino sobre su propio territorio. Así, el día que se acercan a la temática lo hacen con una serie de prejuicios que desde niños absorbieron.
De todas formas, de una manera general, no existimos. Cuando algo pasa, los medios no lo muestran o no hay autocrítica de su parte. En 1999 organizamos una muestra de Cultura Indígena Argentina en el Centro Recoleta. Duró 12días. No se escribió una solo nota sobre el evento.
¿Cuáles son a su criterio las mayores fallas del periodismo?JN: Me parece que los medios tienen una visión muy ingenua de la situación. Prejuzgan que todo está bien. Y buscan héroes. Buscan el ejemplo del luchador para los derechos humanos. No ven al pueblo. Tienen una actitud muy mesiánica. Por otra parte piensan que todo indígena es el cúmulo del conocimiento total de la comunidad. Lo entrevistan y presuponen que sabe tanto de la organización social como de la cosmovisión, la medicina tradicional, etc. Claro que también el indígena tiene su parte de responsabilidad contestando a cualquier pregunta como si manejara todos los temas.
¿Qué opina sobre la asociación que se suele hacer entre indignas y pobreza?JN: Me molesta mucho. Jamás se especifica que el problema económico es consecuencia de la historia y de la persecución que sufrimos y seguimos sufriendo. No se considera jamás una persona por sus cualidades sino por sus bajezas. Me parece fundamental distinguir entre
desigualdad económica y diferencia cultural. Las culturas indígenas no son inferiores. Los periodistas deberían acercarse a estas culturas. El país tiene un mundo indígena desconocido, con otras pautas. Argentina se divide entre un mundo no-indígena y un mundo indígena, dentro del cual también se observan diferencias elementales entre las diferentes etnias que lo componen.
De una manera general, ¿qué le parece el vocabulario utilizado en las notas acerca de temas indígenas?JN: Me molesta mucho que pongan a todos los indígenas en una misma bolsa. ¿No hay una gran diferencia entre Francia, Alemania y España? ¿Un periodista diría que se casó el príncipe Juan Carlos de los europeos? ¿Es tan difícil no decir el líder "indígena" sino distinguir entre el líder wichi y el líder toba?
¿Hablaría de "comunidades" o de "pueblos"?JN: Conceptualmente y efectivamente diría más bien "Nación". El problema es que los argentinos son muy susceptibles con este término, les asusta. En realidad puede haber una Nación dentro de otra. La Nación presupone la existencia de un territorio ancestral, una natividad, una historia. No estamos hablando de revolución.
¿Qué lugar le parece que debería tener el tema indígena en los medios?JN: Debería ser transversal. Atravesar las secciones económica, cultura, sociedad, espectáculo, etc. Todo. Debería ser considerado dentro de la globalidad. Eso es cuestión de tener cultura general.
¿Cómo se podría abordar el tema indígena de manera más atractiva?JN: No veo por qué el tema no es atractivo. A un periodista a quien le gusta la locura de la política, ¿por qué no le gustaría también la locura de la política indígena? La temática indígena se podría abordar desde el humor. La visión de los indígenas pasa siempre por lo triste. Tenemos deportes y también chistes. Habría que dar a conocer los chistes de indígenas sobre los indígenas y sobre los blancos. El humor es una herramienta de catarsis. Me parece que pasando por el afecto, compartiendo algo lindo, empezaríamos a conocernos. Los medios podrían ser este puente, para dar a estos dos mundos a conocerse mutuamente.