Caza de citas

"Soy evangélico, pero chupo como católico".
 
"Los católicos son, come santos y caga diablos".
 
"Los evangélicos son cristianos del diente al labio"".
 
"Quien cambia de religión lo hace porque tiene una profunda crisis personal. En Guatemala, país de crisis, es fácil entender por qué mucha gente tiene crisis personales".
Mario Antonio Sandoval
Prensa Libre
29/05/2002
"Creo en el Dios que hizo a los hombres, pero no en el que los hombres han hecho".
Enrique Heine
"Muchas gentes mueren en el seno de una religión que no han practicado en vida"
Anónimo
"La religión es la única metafísica que el vulgo es capaz de entender y adoptar"
Jobert
"El cura católico camina como si el cielo le perteneciese; el pastor protestante como si lo tuviera arrendado".
Enrique Heine
"El olvido de toda religión conduce al olvido de los deberes del hombre".
Rousseau
"El hombre religioso y el ateo hablan continuamente de religión:el uno habla de lo que ama y el otro de lo que teme"
Montesquieu
"O religión o palo"
San Juan Bosco

"En Guatemala, la religión es la distracción más barata que tiene la gente".

Virginia Gerrard-Burnet

Protestantism in Guatemala

University of Texas Press, Austin. 1998

"La Religión es el opio de los pueblos"
Carl Marx

Brzezinski y tomko hablaron sobre las diversas maneras como los Estados Unidos y el Vaticano podrían usar la propaganda y presionar para fomentar los derechos humanos básicos -económicos, políticos y religiosos- en Polonia, sin provocar la represión soviética. Esto también fue el tema de interés en la reunión que tuvo el Papa con el presidente Carter, el 21 de junio de 1980, en el Vaticano (si bien Solidaridad todavía no había sido creado). Aquella fue una sesión a la que Brzezinski se refirió jocosamente así: "para mí era claro que Wojtyla (el Papa) debía ser elegido presidente y Carter debía ser elegido Papa".

Su Santidad

(Juan Pablo II y La Historia Oculta de Nuestro Tiempo)

Carl Berstein/ Marco Politi. Grupo editorial Norma-1996

"A, mi dulce Guatemala de siempre... Media cachureca, media pagana. Que le rezas al Señor de San Felipe y le prendes veladoras a San Simón, al Rey Pascual... que despúes de la consulta con el médico famoso, no dejas de dar tu pasadita donde el Brujo de Cotió o de la Boca del Monte... que haces el viaje a Esquipulas y rezas, al volver, la oración del puro... ¿Cuánta angustia no tienes, pueblo mío, detrás de tu desesperada devoción?"
Manuel José Arce
Poeta-Escritor

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Revista B'aqtun

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La fe como acción humana que roza el inconsciente colectivo, crea fuerzas capaces de mover montañas. En Guatemala país multilcultural, multiétnico y multirreligioso, la fe, la penitencia y la devoción tienen múltiples rostros. Como se trata de un pueblo que sabe creer, cada quien lleva y siente su propia fe con un toque propio de identidad. A lo largo y ancho del territorio nacional, la población se divide entre católicos y protestantes, éstos últimos diseminados en variedad de sectas. Destaca también la religiosidad maya con su cosmogonía propia; otro tanto de la población profesa algún tipo de religión y un porcentaje mínimo niega tener alguna fe. Aparentemente, esa diversidad religiosa convive sin estorbarse con sus propias concepciones y doctrinas. No obstante, tal heterogeneidad, prevalece la idea de Jesucristo como hijo de Dios y la Biblia como la palabra de Dios. Así, en el espíritu de la gente por un lado están los símbolos religiosos que expresan el vínculo social para que sus miembros siempre los tengan presentes; y por otro, los ritos que se constituyen en elementos a través de los cuales determinado grupo se cohesiona y se afirma. Ejemplo de ello es lo que sucede todos los meses de enero en Esquipulas, cuando esta ciudad se convierte en el centro de variadas demostraciones de fe. Allí en la cita anual a la basílica del Cristo Negro, convergen peregrinos de distintas etnias, regiones, países y culturas. Llegan para agradecer una bendición, hacer penitencia o para cumplir una promesa.

 

Otro símbolo de alto valor y fe cristiana lo constituye la Virgen de Guadalupe. El 12 de diciembre en muchos hogares y pueblos los fieles elevan oraciones y asisten a iglesias y catedrales con total devoción y con la seguridad de que la guadalupana sabrá recompensarles por el resto de sus vidas. Igualmente en octubre, en la capital, la mayoría de capitalinos pasa por la basílica de Santo Domingo para saludar a la Virgen del Rosario, que como Tomás Gage la describe está "hecha de plata pura y del tamaño de una mujer de buena talla"; es decir, como la mujer guatemalteca ni alta ni baja. Y así a lo largo de todo el año, desde el punto de vista de las culturas populares, vamos a encontrar fechas y días festivos en que los guatemaltecos profesan devoción y fervor por alguna deidad. En el marco del cruce de lo maya con lo occidental, tenemos casos verdaderamente ejemplares como el de San Simón, en San Andrés Itzapa, Chimaltenango. Todos los viernes y sábados, pero especialmente el 28 de octubre que es el día principal de la fiesta, la capilla de San Simón es abarrotada por peregrinos y fieles, indígenas y mestizos, que pasan a conformar un público de lo más heterogéneo en un ambiente mágico-religioso, y aunque la Iglesia no lo reconoce, para muchos entendidos San Simón también es patrono del pueblo guatemalteco.

 

Con San Simón compite otro santo también muy visitado por milagroso, el Hermano Pedro de Betancourt que próximamente estará ascendiendo a los altares como santo. Los días especiales de visita, la iglesia de San Francisco, en Antigua Guatemala, es concurrida por miles de personas de diferentes estratos económicos, sociales y culturales. Allí mismo en la Antigua también cuenta con muchos devotos el Señor de San Felipe. Y qué decir del Rey San Pascual en Olintepeque, Quetzaltenango. El fondo de su capilla se encuentra tapizado con plaquetas de gratitud que los fieles han llevado como testimonio de agradecimiento por los favores concedidos. A todos estos sitios la gente acude en busca de encontrar esperanza a sus penalidades. Sin embargo, no existe época de mayor cohesión social como la Semana Santa, cuando la fe se hace multitudinaria. La cuaresma es el punto de mayor articulación religiosa y el período en que más se intensifican las relaciones interétnicas. En las procesiones, al lado de un ciudadano común, puede ir cargando el anda un prominente empresario, un político conocido, un profesional ejemplar o un militar. Pero también es importante resaltar que en muchos pueblos del interior, la cuaresma sigue siendo práctica de actitudes separatistas en las que se observan procesiones de indígenas y procesiones de ladinos o cargando de un lado unos y del otro los otros.

 

No obstante, es un tiempo en que las diferencias tienen un punto en común: la fe, la devoción, la creencia en un Dios supremo manifestada hacia la iconografía y a través de múltiples formas que van desde la cara indumentaria de los cucuruchos, hasta el acompañamiento de un pueblo humilde. Pese a que la religión también puede contribuir a solucionar conflictos, las implicaciones que la fe tiene a nivel individual y social en cualquier parte del mundo pueden ser constructivas o devastadoras. Porque la fe hermana, pero también divide. Una fe mal entendida es capaz de provocar guerras, desatar tempestades y acarrear desolación y miseria. La fe "santifica" y "justifica" acciones y políticas radicales en contra del otro o del diferente. (A Dios rogando pero con el mazo dando). En ese sentido la fe puede traer la presencia activa y gratificante de la comunidad, pero también la convocatoria al conflicto. Algunos casos de linchamiento cometidos en Guatemala, como el del municipio de Todos Santos Cuchumatán, contra un grupo de ciudadanos japoneses o los crímenes acaecidos en Wako, Texas, Uganda, Afganistán e Israel, tienen algo en común: fueron cometidos en nombre de la fe, fueron movidos, empujados en algunos casos por una fe mal interpretada y en otros por acciones de intolerancia. Compleja y heterogénea, pues, la fe acarrea sentimientos encontrados que se manifiestan de diversas maneras, pero aún así, la fe seguirá por los siglos de los siglos inflamando el corazón de los hombres.

 

Los esfuerzos que realiza el ecumenismo en Guatemala también demuestran que no todo es conflicto. Éstos tienen como base la promoción de valores y puntos de convergencia de interés común como la paz y la reconciliación. La iglesia católica ha promovido el ecumenismo como parte de su misión evangelizadora y con mayor enfoque desde el Concilio Vaticano II, el diálogo interreligioso que se da a nivel mundial entre las tres grandes religiones como el judaismo, el islam y el cristianismo. Pese a ello en Guatemala, solo hay pequeñas iniciativas por intereses sociales, políticos, económicos, pero aún existe mucha reserva en el campo de liturgia, fe y doctrina, debido al temor, a la confrontación de la historia misma y frente a un protestantismo contestatario y fundamentalista. En ese marco, el proceso de globalización está provocando la tendencia de las religiones a descubrirse y reconocerse mutuamente, estrechando vínculos de diálogo y colaboración, y afirmando cada una su identidad y por tanto su diversidad respecto a las otras.

 

Mario Rivero